VISIÓN III

Foto Google

Oraba a mi DIOS como todos los días, cuando un temblor invadió mis piernas y me desvanecí.
Abrí los ojos y me encontré rodeado de una masa viscosa y blancuzca a mi alrededor. Yo mismo era parte de la masa.
No lograba tomar conciencia de mi cuerpo ni de mi persona. Era diferente a cuando estoy despierto.
No me veía. Sentía que era yo pero infinitamente más pequeño y en constante estado de alerta.
De repente, se produjo una fuerte conmoción en donde me encontraba y empecé a dar muchas vueltas como si fuera agua sacudiéndose dentro de una vasija.
La presión y el temblor fue cada vez más fuerte hasta que toda la masa de la que formaba parte fue arrastrada muy velozmente por un canal angosto y flexible. Mucho calor rodeaba el canal y temblaba sin detenerse.
Luego salí del canal y me encontré en un espacio como un mar oscuro y tibio.
Sin poder decidirlo sentí como dejaba de ser parte de la masa y muchos miles más como yo estaban cerca mío.
Éramos como víboras marinas y nadábamos sin detenernos hacia el fondo del mar oscuro.
Mientras el tiempo transcurría, veía menguar más y más la cantidad de los seres como yo que me acompañaban.
Cercano al fondo de ese océano quedé solo y entré a un canal de sangre.
Después estuve quieto mucho tiempo y sentía paz y alegría, como quien vence en una guerra y descansa sobre su triunfo.
En un momento observé que mi forma era como circular y notaba que me partía en mitades y me unía para luego volverme a partir.
Y todos los círculos que yo era se duplicaban constantemente hasta que con ellos se formó una imagen de un muñeco deforme dentro de una esfera como de vidrio.
Él era transparente y parecía tener huesos y sangre, y estaba rodeado de agua.
De a poco el muñeco se hizo como un niño muy pequeño.
Sentía mucho miedo por la imagen del muñeco pero también sentía mucha emoción al verlo.
Después todo cambió y apareció frente a mí un ángel.
Yo le pedí que me explicara aquella visión y me dijo que todo lo que había visto era yo antes de que naciera.

Daniel Adrián Madeiro
Copyright © Daniel Adrián Madeiro.

No hay comentarios.: