¡ B I E N V E N I D O !

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¡Gracias por permitirme entrar un ratito en tu vida!

CÁNTAME...


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Cántame.
Lanza el fuego.
Que la agitación selle
mi corazón al tuyo.
Atardece en mi cuerpo,
amanece en mis manos,
llueve sobre mi pecho,
graniza en mis cabellos
y lléname de lunas
y soles y horizontes,
esta humana fortuna
de tu amor en mi vida.

Daniel Adrián Madeiro
Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor

SOY EL POETA

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Soy el poeta,
el absurdo que sueña
que la luna es de plata,
que el mar teje la espuma,
que de néctar y rosas
son los labios amados.
El que estira las manos
y acaricia a los astros
y al bajar a la tierra
se le espantan los sueños
y se funde en el llanto
de los que ya se fueron
y se apiada del triste
y del menesteroso.

Soy el poeta,
un tonto,
un loco,
un inconsciente,
un romántico,
un pájaro,
un grillo,
una cigarra,
mil hojas de papel
plenas de garabatos.

Soy el poeta
y sueño
un mundo diferente,
una amada eterna,
un hombre siempre niño,
unos dioses piadosos,
un humano bueno.

Soy el poeta.
Escribo
lo que no será nunca.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el aut
or.

INVITACIÓN

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Aquel árbol, por ejemplo, tiene doscientas ochenta y cuatro ramas.
Sabiendo que cada rama tiene como promedio trescientas cuarenta
y siete hojas, es fácil concluir que aquel árbol tiene un total de
noventa y ocho mil quinientas cuarenta y ocho hojas.
¿No cree, amigo mío?

El hombre que calculaba – Malba Tahan


Querido Amigo:

Decidí escribirte esta carta aprovechando el hecho que estoy vivo, circunstancia ineludible a la hora de escribir o ejercer cualquier actividad de la esfera humana.
Sobre esta base, que estoy vivo, deducirás fácilmente que nací.
Reconozco que mi memoria no recuerda ese acontecimiento. Pero me atrevo a no dudar que esto acaeció, dada la confianza que me inspira el relato sobre el particular que me han brindado mis padres.
Según ellos me cuentan, habría sido el día 6 de junio del año 1957.
Si tomo como punto de partida para el cálculo de mi edad esa fecha, puedo asegurar que tengo “X” cantidad de años.
Sin embargo, me entero hace ya mucho tiempo atrás, el individuo que hoy soy “Yo” proviene de la unión de un espermatozoide de mi padre con un óvulo de mi madre. Ello generó una célula microscópica, que luego fue dos, después cuatro, y así sucesivamente, hasta que crecí a un tamaño que obligó a mi madre, en cuyo vientre se desarrolló este proceso, a expulsarme de su cuerpo de un modo bastante agresivo.
Pero, volviendo al tema de mi edad, sucede que, en definitiva, yo soy o comienzo a ser a partir del mismo momento de la gestación; cuando papá y mamá hicieron lo que ya sabemos.

PARA NO PERDER LA BELLEZA DE LA VIDA

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Yo puedo escribir esto.
Pero, ¿sabes algo?, podría suceder que no pudiera.
Si a poco de sentarme ante el teclado para intentar expresar mi pensamiento una daga se enterrara en mi espalda o una bala me atravesara el cráneo, yo no podría hacer nada.
Esto, no lo habría escrito jamás.
Nadie llegaría a saber de este pensamiento mío.
Sucede que esto: que yo escriba o lea, haga o deje de hacer, es una actividad posible en tanto que estoy vivo.
Es así. Por supuesto, también para ti.

Y suponiendo que otros puedan escribir exactamente lo mismo que yo, o leer lo mismo, o hacer o no hacer, esa sería, no obstante, su actividad. Nunca la mía sino la de ellos.
Si tú y yo decidiéramos (y pudiéramos) crear las mismas cosas simultáneamente y con un grado de igualdad cargado de perfección, pasaría lo mismo.
Lo tuyo, aunque igual a lo mío, sería tu obra, y lo mío, aunque igual a lo tuyo, sería mi obra.

Y esta introducción sólo pretende mostrar, de manera sencilla, que la obra de los seres humanos, aunque idéntica, siempre es personal, única, irrepetible.
Esto es así porque cada ser humano, cada persona es única e irrepetible.
No importa que puedan clonar. Nadie será como Tú y nadie podrá ser Tú.
Eres único aunque miles o millones de espejos genéticos llamados clones quieran engañarte.

También esto hace evidente que toda obra es fruto de la vida, de los vivos, jamás posible para los muertos.

Somos únicos e irrepetibles.
Nadie puede hacer lo que hacemos como lo hacemos, pensar como pensamos, sentir como sentimos, amar como amamos, vivir como vivimos.

Somos únicos, nunca podrá haber otro igual a nosotros.

Y cuando dije al principio que nadie sino sólo yo puedo escribir esto, no fue creyéndome especialmente dotado para hacerlo ni mucho menos, sino por las razones hasta aquí vistas: que toda obra es única porque cada uno de nosotros lo es también.
Y allí hice referencia a la muerte como una causa poderosa e irresoluble que me impediría escribirlo.
La muerte, sí, la muerte, me arrancaría “para siempre” la posibilidad de manifestar mi ser en el hacer o el no hacer.

MANUSCRITO CLANDESTINO

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Jesús les dijo... -Conocerán la
verdad, y la verdad los hará libres...
Ellos le contestaron... -¿Cómo
dices tú que seremos libres?.

San Juan 8:31-33

La inesperada muerte de nuestra eminente colega la Dra. Catalina Jewell, aconteció mientras estaba viviendo uno de los momentos más apasionantes de su carrera.
Arqueóloga, filóloga, entusiasta bibliógrafa y profesora de la cátedra de historia del Oriente Cercano en la Universidad de Francia, hasta fines del año pasado, era una agradecida al saber que la vida le daba cada día.
Tuve el honor de integrar junto a ella una parte del equipo que efectuó la revisión definitiva del contenido de las tablillas encontradas en el yacimiento de Mari.
Allí nos conocimos. Desde entonces, junto a otros colegas hemos mantenido una copiosa correspondencia, acompañada de esporádicos y felices encuentros personales con motivo de alguna conferencia o exposición en la que aprovechamos también para distendernos un poco e ir a cenar o al teatro.
Que una mente tan lúcida como la de Catalina, que esa persona llena de conocimientos, de empuje, de un espíritu siempre abierto a la investigación, haya muerto a los cincuenta y cinco años, es una cruel injusticia. ¡Tenía tanto para dar!.
Y la muerte la encontró trabajando.
Hacía unos meses atrás nos había convocado a todos sus colegas amigos, al que llamábamos el G7: Filomena Roux, Marta Spanos, Nicolás Batista, Maurice Basil, Alejo Petetta y yo, en su oficina del Museo Bíblico y Casa de Altos Estudios de Arameo de Clermont-Ferrand. Fue la última vez que nos vimos.
Desbordaba de alegría y no era para menos.
Nos acercó a su caja de seguridad en el museo y nos mostró el manuscrito.
-Esto que están viendo es un fragmento de lo que podría llamar un antecedente de los evangelios. No sólo de los conocidos, también de los apócrifos. Todavía no pude traducirlo por completo. Sin embargo, algunos elementos claros en el manuscrito como la mención del relevamiento de su cargo de Poncio Pilato y los análisis de carbono y demás, coinciden en ubicarlo como emitido alrededor del año 36 de nuestra era.
Lo relativamente poco que pude traducir hasta ahora es motivo suficiente para convocarlos y adelantarles que se trata de un documento que requerirá cautela. Quedan al descubierto en él algunas situaciones que no sé como tendré que manejar. Permítanme tomarme la licencia de no darles otro dato más que ello.
Simplemente deseaba que vieran el original. Por supuesto, también saqué fotos para cada uno de ustedes y un detalle computarizado donde se puede apreciar el texto completo. Les adjunté todos los análisis realizados y algunos fragmentos traducidos para que puedan apreciar la línea de trabajo con la que me estoy manejando.
Les pido que me ayuden realizando cada uno su aporte sobre este manuscrito. Tienen mi promesa de que trabajo día y noche para terminar la traducción y en cuanto ello suceda, les enviaré a cada uno el texto acabado. Después nos volveremos a reunir-.

EXPUESTOS Y ESPERANDO


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Esa niña tendrá
alrededor de once años.
Su rostro todavía es puro,
su cuerpo se ve delgado.
La miro desde el autobús,
su pelo es castaño y lacio;
viste campera de nylon
y un jean azul despintado.
Vaga errante por la acera
y a aquel que pasa a su lado
le pide alguna moneda.
La niña está mendigando.
Si, esa niña tendrá
alrededor de once años.
Su rostro todavía es puro,
su cuerpo parece intacto.
¿Cuánto le queda al pimpollo
de su rosa, aun cerrado,
para que a humillarlo vengan
perversas y sucias manos?;
¿Cuánto tiempo pasará
pobre y sin perder su encanto?;
¿Cuánto tardará en venderle
a un chacal su cuerpo santo?.
¿Perderá el mundo a una niña
inocente de once años
porque hay pobreza, señores,
y nadie se está ocupando?.
Veo muchas niñas y niños
por las calles suplicando
por míseras moneditas
o por un magro bocado.
Sucede esto en mi país
y en el tuyo, en muchos lados.
Esto que pasa en la Tierra
no debiera estar pasando.
Si me estás oyendo, piensa:
es momento de hacer algo,
que hay niñas y niños pobres
sedientos de nuestros brazos.


Daniel Adrián Madeiro
Todos los derechos reservados
Copyright © Daniel Adrián Madeiro.

OTRO ANÁLISIS SOBRE “EDIPO REY” DE SÓFOCLES

Fotos Google. Composición D A Madeiro
Hoy me gustaría hablar de la historia de Edipo...
La verdad y las formas jurídicas – Michel Foucault




La segunda de las cinco conferencias ofrecidas por el filósofo francés Michel Foucault, en la Universidad de Río de Janeiro, Brasil, en 1973, que conocemos bajo el nombre “La verdad y las formas jurídicas”, usa la tragedia de Sófocles como punto de partida.
Cuando el particular análisis expuesto por Foucault llegó a mis manos, yo acababa de leer la obra “Edipo rey”. Me hizo sentir que debía releerla.
Dos circunstancias motivaron ese deseo: la primera, la alegría de encontrar a alguien que exponía un punto de vista coincidente con el que yo había tenido al concluir la lectura: “Edipo no sería pues una verdad de naturaleza sino un instrumento de limitación y de coacción que los psicoanalistas, a partir de Freud, utilizan para contar el deseo y hacerlo entrar en una estructura familiar que nuestra sociedad definió en un determinado momento. En otras palabras, Edipo, según Deleuze y Guattari, no es el contenido secreto de nuestro inconsciente, sino la forma de coacción que el psicoanálisis intenta imponer en la cura a nuestro deseo y a nuestro inconsciente”. Me sirvió también para conocer la existencia de un libro que espero poder leer alguna vez, “Anti-Edipo”, de Deleuze y Guattari. La segunda razón era verificar algunas afirmaciones de Foucault, vinculadas al tema del “poder” como: “lo que está en cuestión, desde el comienzo de la obra, es el poder” o “En Edipo rey, Edipo no defiende en modo alguno su inocencia, su problema es el poder y cómo hacer para conservarlo; esta es la cuestión de fondo desde el comienzo hasta el final de la obra”.
No me pareció que esto último fuera efectivamente así, al menos no de manera tan categórica.
Era necesario que releyera “Edipo rey”. Y me resultó doblemente beneficioso: Pude desarrollar mis propias conclusiones sobre las afirmaciones de Foucault y, a la vez, apreciar y valorar con mayor detalle la enorme capacidad creativa de Sófocles. También disfruté de la lectura adicional de “Edipo en Colono” y de “Antígona”.
Este escrito es el fruto ulterior de estas lecturas. No conlleva, en modo alguno, un afán de oposición a los dichos expuestos en la segunda conferencia aludida. No es ese el motor que lo mueve.
Sólo es el resultado de un volver a ver el contenido de “Edipo rey” y exponer mis humildes conclusiones sobre esta magnífica tragedia.
Inevitablemente, si se verá que no comparto la opinión expuesta por Foucault en cuanto a que “lo que está en cuestión, desde el comienzo de la obra, es el poder”. Me parece que este no es el asunto central.
Considero que en “Edipo rey” el poder es lo secundario de la trama; el eje central es la “Verdad”, sus consecuencias y la sujeción a los valores éticos imperantes en una época. Las lecturas adicionales de “Edipo en Colono” y de “Antígona” ayudan a esta conclusión.
Es oportuno tener presente que el mismo Foucault habla de esto a poco de iniciar su exposición cuando dice: “La tragedia de Edipo es... la historia de una indagación de la verdad; un procedimiento de investigación de la verdad que obedece exactamente a las prácticas judiciales griegas de esa época”.
Como un documento comprobatorio de la validez de sus propias primeras palabras, cuando dice: “Es probable que estas conferencias contengan una cantidad de cosas inexactas, falsas, erróneas”, lo vemos luego centrar su insistencia en el tema del poder, colocándolo en el centro de la escena. Esto nos obliga a recordar también su prudente consejo, muestra de gran sensatez: “Prefiero exponerlas pues, a título de hipótesis para un trabajo futuro” -Primera conferencia-.
Procuraré mostrar que la defensa que Edipo realiza no revela interés por el “poder”. Su comportamiento es la respuesta previsible de cualquier persona honesta que ve amenazada su forma de vida, que teme la alteración de su entorno habitual. En tal sentido, esto lo torna un factor secundario en la trama de la obra, en tanto que se trata de algo inherente a cualquier individuo más allá de su rango jerárquico.
No pasa lo mismo con la “Verdad” que es el elemento que, durante todo “Edipo rey”, ocupa el interés de dioses, reyes, ciudadanos y esclavos.

¡AY, ESE MAR!

Foto Daniel Adrián Madeiro

En esos profundos parajes aparecen las oscuras sirenas nocturnas...
Van señalando el camino de las últimas literas, las más seguras,
a todos los marineros
que han descendido de los tifones.

En mares profundos – Harry Martinson

¡Ay, ese mar!
Cómo arrastran las olas
tanta arena indefensa,
tanto insignificante
retazo de la fortaleza.

¡Ay, ese mar!
La marea está siempre
ansiosa por las vidas,
anhelando la sal
de los que lloran.

¡Ay, ese mar!
Bestia insaciable,
sombra voraz
que todo lo quiere,
que todo lo engulle,
hasta al mismísimo
Harry Martinson.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor.

ADELA

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Por mil novecientos doce,
en noviembre, aun primavera,
nacía en Rancul, La Pampa
Doña Estanislada Adela.

No hubo fortuna en su infancia,
que siempre así es la pobreza,
y oyó a payadores gauchos
que aun solían usar espuelas,
y a su alma de niña dieron
pulpería en vez de escuela.

Y escribía como sonaba,
con desmadejada letra,
tanto que entender sus notas
era dura peripecia.

Recuerdo muy bien su rostro
redondo como ciruela,
y rojizo cuando un vino
se agotaba en la botella;

su optimismo ante el dolor,
su admirable fortaleza,
su fe, distinta a la mía,
pero genuina, sincera,
de esa que no trata a DIOS
como si DIOS no nos viera.

Quiso el destino, ya vieja,
compensarle sus carencias
económicas y hacer
que Europa la conociera.

Alemania, Holanda, Francia,
y la Península Ibérica
vieron sus ojos redondos
inundados de inocencia..

Se fue en medio del invierno,
muy entrados sus ochenta,
se fue aunque no lo quería,
que hay que irse aunque no se quiera.

Nombre en su fe de bautismo:
Amado Estanislada Adela.
Su nombre en mi corazón,
tan sólo uno: Abuela.

Daniel Adrián Madeiro

SI ME PIENSO SIN TI...

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Si me pienso sin ti
en este aquí,
en ese allí,
en cualquier espacio recorrido
o a recorrer,
me percato que vivir
es la suma de los momentos vividos
con tu imagen,
con tu corporalidad,
con tu estar materialmente al lado mío,
y que sin ti
lo de aquí
o lo de allí,
lo cognoscible
que reste en el camino,
no puede nunca
tener igual sentido,
es sin valor,
pues tu existencia es una forma
de mí latiendo en ti,
de mi yo
dentro de otro individuo,
mi alter ego eres tú,
y sin ti, yo
soy un sin mí,
un recipiente vacío,
como también serías tú,
yo lo presumo,
sin mí,
porque sucede
a todo aquel que para sí,
entre muchos,
sólo a un ser ha preferido,
que ese ser es lo todo
para uno
y que no hay nadie
ni nada ante nosotros
cuando ese ser
se ha ido.

CAMILA

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En tu sonrisa inmensa,
inocente,
fresca,
mi hastío reposa
de tanta rutina.
Tus minúsculos brazos
me atan a tu alma
y me ayudan a ver
otro mundo posible.
Tus besos son
gorriones de amor
que hicieron nido
sobre mi corazón
para llevarte siempre.

Daniel Adrián Madeiro

Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
Todos los derechos reservados para el autor.

EL LIBRO DE LOS LIBROS

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Muchas personas, organismos, instituciones, nos invitan a leer.
Es un excelente consejo cuya concreción resulta en una experiencia enriquecedora.
Algunos libros son más recomendados que otros.
Si observamos a las distintas religiones, filosofías o ideologías, veremos que cada una de ellas tiene su libro de cabecera que le es propio y le otorga cierta identidad peculiar.
Por otro lado, encontramos autores de gran talento que escribieron textos considerados obras fundamentales de la literatura o de las ciencias.
Hay infinidad de volúmenes.
Basta entrar a una biblioteca pública o a una gran librería para darse cuenta de la enorme cantidad que pueblan sus anaqueles. Miles y miles.
Es inimaginable un espacio físico en este mundo que pueda contener a todos los libros impresos desde los comienzos de la humanidad hasta nuestros días.
Tú puedes acceder a la lectura de muchos buenos libros; por ejemplo, a todos los clásicos existentes.
Aún más. Existen quienes tienen la capacidad y el tiempo suficientes para leer más que cualquier otro ser humano en este mundo y se transforman en los más cultos o instruidos de su época.
La lectura es fundamental, no hay dudas. Quien no aprende a leer no aprende a pensar.
No obstante, quiero decirte que entre todos los libros que puedas leer, hay uno que debes conocer de memoria. Uno que debes obligarte a releer todos los días sin desmayo.
Es el único libro que te prepara plenamente para vivir.
La cantidad de otros que hayas leído, aunque fuera abrumadora, no cambia el resultado final si no dedicas tu vida a leer este libro.
Es fundamental, único, irrepetible.
Está escrito expresamente para ti.
Cuanto más lo leas más lo conocerás y más te sorprenderás con todo lo que él tiene para enseñarte.
Y, ¿Sabes cuál es ese libro?
Ese libro eres Tú.

Daniel Adrián Madeiro
Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
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LA CARICATURA

Fotos Google. Composición D A Madeiro

La caricatura
se hizo...
violencia y fuego,
metida dentro de la masa.
La mecha prende,
la razón oscurese.
Se habla de libertad
y se hace callar el grito.
Colores rojos,
sangres azules,
prisiones panópticas
y anuncios poderosos
se aproximan a la noche,
la que viene,
la que buscamos
sin hacer,
sin gritar,
sin llorar,
desarmados
como vaca al matadero.
Unos contra otros.
Complejos sistemas
al servicio de las tinieblas.
El poder,
el perdedor,
los amos,
los obedientes.
Caza de brujas
sobre el fango,
canciones fúnebres
al sol.
Mientras en la escarcha,
en la tormenta,
en la arena,
llueven los últimos escorpiones.

Daniel Adrián Madeiro
Copyright © Daniel Adrián Madeiro.
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VISIÓN III

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Oraba a mi DIOS como todos los días, cuando un temblor invadió mis piernas y me desvanecí.
Abrí los ojos y me encontré rodeado de una masa viscosa y blancuzca a mi alrededor. Yo mismo era parte de la masa.
No lograba tomar conciencia de mi cuerpo ni de mi persona. Era diferente a cuando estoy despierto.
No me veía. Sentía que era yo pero infinitamente más pequeño y en constante estado de alerta.
De repente, se produjo una fuerte conmoción en donde me encontraba y empecé a dar muchas vueltas como si fuera agua sacudiéndose dentro de una vasija.
La presión y el temblor fue cada vez más fuerte hasta que toda la masa de la que formaba parte fue arrastrada muy velozmente por un canal angosto y flexible. Mucho calor rodeaba el canal y temblaba sin detenerse.
Luego salí del canal y me encontré en un espacio como un mar oscuro y tibio.
Sin poder decidirlo sentí como dejaba de ser parte de la masa y muchos miles más como yo estaban cerca mío.
Éramos como víboras marinas y nadábamos sin detenernos hacia el fondo del mar oscuro.
Mientras el tiempo transcurría, veía menguar más y más la cantidad de los seres como yo que me acompañaban.
Cercano al fondo de ese océano quedé solo y entré a un canal de sangre.
Después estuve quieto mucho tiempo y sentía paz y alegría, como quien vence en una guerra y descansa sobre su triunfo.
En un momento observé que mi forma era como circular y notaba que me partía en mitades y me unía para luego volverme a partir.
Y todos los círculos que yo era se duplicaban constantemente hasta que con ellos se formó una imagen de un muñeco deforme dentro de una esfera como de vidrio.
Él era transparente y parecía tener huesos y sangre, y estaba rodeado de agua.
De a poco el muñeco se hizo como un niño muy pequeño.
Sentía mucho miedo por la imagen del muñeco pero también sentía mucha emoción al verlo.
Después todo cambió y apareció frente a mí un ángel.
Yo le pedí que me explicara aquella visión y me dijo que todo lo que había visto era yo antes de que naciera.

Daniel Adrián Madeiro
Copyright © Daniel Adrián Madeiro.

MI HIJA...

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Mi hija,
su novio,
ambos,
se miran y se cuentan
con sus ojos,
sus besos,
todo el amor que tienen,
que sueñan,
que precisan,
que alborota su vida
y los libra de todo.

Daniel Adrián Madeiro
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FÚTBOL

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Al mayor amante del fútbol que conozco,
mi hijo, Damián


En una cancha inmensa, de pastos siempre verdes,
veintidós se preparan para la competencia
y tiñen de colores al monótono césped
con sus vivas casacas. La pelota está quieta.

Un juez serio, de negro, en el centro del campo,
mira a los jugadores y a sus dos asistentes,
sincroniza relojes, pita fuerte el silbato.
En las tribunas cantan. La pelota se mueve.

Del medio campo parte un pase al área chica,
recibe el delantero que queda frente al arco,
sus nervios lo traicionan; el arco se le achica;
patea y la pelota va sobre el travesaño.

Las hinchadas disputan la primacía en cantos.
En la cancha se suda, se corre y gambetea;
los rivales se esfuerzan por conquistar un tanto;
un cuatro traba a un nueve. La pelota va afuera.

Mas tras la tensa espera la algarabía explota,
el balón cayó exacto sobre el virtuoso pie
que hace gritar el gol, porque ya la pelota
evadió los tres palos y se estrelló en la red.

Daniel Adrián Madeiro
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LA SALIDA

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Con frecuencia me hundo en lágrimas que manan en dolores ajenos.
Me lastimo con la indiferencia de los egoístas.
Me salpico con la sangre inocente que corre indefensa.
Me conduelo por los que no tienen ayudante, ni salvador, ni mañana, ni cielo.
Miro lo que sucede a mi alrededor y me paso de la marca que dice: “No mirar muy profundo para no ver carroña”.
Y cuando dentro de ese pozo que bordea mi ánima, me araña una cerrazón que me hunde más abajo y me tira, DIOS me pide que alce los ojos.
Entonces te veo, me aferro fuerte a tu amor y me recobro.

Daniel Adrián Madeiro

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Todos los derechos reservados para el autor.

REFLEXIÓN SOBRE EL CARTEL

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...vemos que hay países en los que se les quita “para siempre”
la licencia a conductores peligrosos, en resguardo de la vida de terceros.
¿Por qué no se asegura a la sociedad que “para siempre”
un violador no tenga más oportunidad de reincidir en su delito,
recluyéndolo de manera perpetua?
...¿Serán acaso más peligrosos para la sociedad cierto tipo
de conductores que los violadores o los asesinos?

Frag. de un artículo propio: "Expuestos y esperando".




Mientras espero la llegada del tren, parado sobre el andén de la estación del subte, leo un cartel que dice: “Sin clientes, no hay prostitución infantil”.
Pide que llamemos a un número telefónico gratuito para denunciar el delito.
Recuerdo una noticia sobre abuso de menores en Bélgica (Marc Dutroux) que comenté en otro escrito (Expuestos y esperando).
En aquel caso se sospechó la existencia de una red de abuso sexual de menores dentro de las más altas esferas sociales.
Pensando en esto revivo las imágenes terribles del film “8 Milímetros”, con Nicolas Cage.
También allí se alude a las clases altas como principales consumidores de ese mercado macabro.
No es extraño sospechar que ante una situación tan delicada y popularmente condenada como es la utilización de menores para fines pornográficos o comercio sexual, las cosas se facilitan si uno posee el dinero suficiente que le asegure un silencio cómplice a ultranza.
Indudablemente, el llamado “cliente de la prostitución infantil”, en tanto ésta sea en él una actividad frecuente, tiene que ser una persona de clase adinerada de tal manera que su identidad quede preservada del desprecio social gracias al anonimato que le brinda su aporte monetario.
Esto no es factible, salvo eventualmente, en las clases bajas dado que no pueden pagar el precio que les asegure las reservas del caso.
Así, tenemos entonces que el abuso sexual de menores mediante la contratación de sus servicios podría ser privativo de las clases altas; en tanto que, efectuado por las clases bajas, sería más frecuente en su modalidad de violación.
Como fuera, parece que las niñas y los niños de este mundo son víctimas que no tienen quién pueda defenderlos efectivamente de los pervertidos gustos de algunos de sus mayores.
Sin duda, será cierto también que, y me duele pensar la terrible impunidad que implica y lo irresoluble del problema, verán con mayor frecuencia encarcelado a un pobre abusador que a un rico que paga a una organización cuya misión fundamental es, siempre, protegerlo con el anonimato.

Daniel Adrián Madeiro

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NOBLE PADRE


Poema hecho en los primeros años de mi adolescencia
Foto Daniel Adrián Madeiro

Tú sembraste la semilla
en el vientre de mi madre,
ayudaste a que existiera
éste, el que hoy quiere cantarte.
Imagino tu alegría
secreta dentro del alma,
porque mi madre abrigaba
un ser entre sus entrañas.
Quién sabe que habrás sentido,
en el momento en que entraste
a verme por primera vez, a mí,
el que hoy quiere cantarte.

Noble Padre, yo te canto
esta pobre poesía,
te canto un enorme ¡Gracias!
¡Muchas Gracias por la Vida!.
Muchas gracias por las horas
que dedicas día a día
a trabajar para darnos:
ternura, abrigo y comida.
Gracias, Padre, por existir,
por ser la luz encendida,
por no querer ser la sombra,
por querer ser la alegría.
Tú tuviste tus errores,
tú tuviste tus defectos,
mas... cuantas veces caíste
te levantaste de nuevo.

Seguiste siendo la fuerza,
seguiste siendo el camino.
Te pareces a José,
el carpintero judío,
pues también eres carpintero,
trabajador y sencillo;
y si tus manos son ásperas
a causa del sacrificio,
saben dar suaves caricias,
como las manos de un Cristo.

Noble Padre, ¿Qué otra cosa
puede decirte tu hijo?.
Que eres bueno, que eres justo,
que guardas algo de niño;
que yo y todos los tuyos
te agradecemos tu olvido
de no pedirnos las gracias
por todo tu sacrificio.

Noble Padre, ¿Qué decirte,
que ya antes no te haya dicho?.
Noble Padre, mi mayor orgullo
es el saberme tu hijo.

Daniel Adrián Madeiro

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

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Escribir da grandes satisfacciones.
Sofía, una estudiante de quinto año del Colegio Godspell de Buenos Aires, por alguna razón encontró en Internet un escrito de mi autoría.
Poco después me envió un correo electrónico consultándome la posibilidad de realizarme algunas preguntas referidas a la locura y la genialidad, para un trabajo práctico que debía presentar en su Institución.
Alegre y sorprendido por su propuesta, le respondí que con todo gusto accedería.
Sé que le ha ido bien y, autorizado por ella, quiero presentar el material que resultó de este inesperado intercambio.


¿Qué es para usted la genialidad?

La genialidad es definida como esa capacidad intelectual extraordinaria que presentan algunos individuos por la que sobresalen en su actividad muy por encima del resto.
Efectivamente, esas personas existen.
Pero me pregunto: ¿Es la genialidad un hecho excepcional tal como lo definimos o se trata de una realidad común a un alto porcentaje de la humanidad pero no alcanzada por todos debido a factores externos (económicos, culturales, religiosos, etc.)?
Expuesto de otro modo: ¿Qué pasaría si la mayoría de las personas en lugar de estar inclinadas a la comodidad lo estuvieran al esfuerzo intelectual?
La capacidad intelectual de los niños mal alimentados es profundamente inferior a la de aquellos que reciben la dieta adecuada junto a los cuidados médicos propicios para cada edad.
Es más, los niños subalimentados pueden sufrir daño neuronal irremediable. Jamás podrán pensar como tú o yo. Nunca podrá saberse si hubieran sido genios.
Por eso, la genialidad no me parece en sí, un suceso excepcional, un prodigio. Lo es porque no todo el mundo es entrenado en ello.
Cada día queda más demostrado, incluso hay escuelas especializadas al respecto, que se trata de un proceso de desarrollo intelectual que acontecería con frecuencia en cualquier ser humano si recibiera la alimentación, preparación académica y sustentación económica adecuadas.
En mi ensayo "Cuestiones relativas a la altura del ser", abordo este tema.


REFLEXION SOBRE UNA FOTO

Foto Daniel Adrián Madeiro

Yo no soy el de la foto,
soy el que él tiene dentro.
Allí sólo ves la cáscara,
mi envase, lo externo,
lo que usa mi Yo,
lo que llamas cuerpo.
Yo no soy la carne
pegada a los huesos;
Yo, tú, todos somos
mucho más que eso.
Así que en la foto,
esa que estás viendo,
no me ves a mí,
vez a mi instrumento;
la máquina humana,
la sangre y los nervios,
con la que te escribe
mi Yo a Ti los versos.

Daniel Adrián Madeiro

DATOS DE HOY SOBRE EL MAÑANA

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Reflexiones sobre la situación de la niñez

Nuestra misión en el siglo XXI es colocar a los seres humanos
en el centro de todo lo que hacemos; es preciso comenzar con
los niños y las niñas, quienes tomarán el relevo más adelante...
Sólo así podremos lograr un mundo en paz y más equilibrado

Kofi A. Annan, Secretario General de las Naciones Unidas
Cita del Informe Anual 2002 del UNICEF


Las Tablas Estadísticas provistas por el UNICEF (1), tituladas "Estado Mundial de la Infancia 2005", son el resumen más reciente y completo al que podemos acceder para saber cómo están las niñas y los niños de la Tierra, cómo las mujeres, cómo las poblaciones en general.
La atenta lectura de esas diez tablas, colmadas de datos, volcadas sobre cuarenta páginas tamaño carta, resulta una actividad reveladora.
Comprender la relación de esos números que tenemos frente a nosotros con respecto a nuestras vidas y al futuro común, es fundamental para ayudar a la construcción del mañana.
Para mi uso personal elaboré una síntesis de esas tablas. Había pensado en incorporarla al final de este escrito pero advierto que no sería lo mejor.
Por un lado, son datos parciales (en especial referidos a la República Argentina) por lo que no están incluidos los restantes países que componen la región de América Latina y el Caribe.
Por el otro, me gustaría que leyeran la información completa, los valores mundiales. Eso les permitirá tener un panorama general muy necesario, a la vez que acceder a la información correspondiente a su propio país.
Las Tablas Estadísticas "Estado Mundial de la Infancia 2005" (2), pueden bajarse en formato PDF del sitio del UNICEF.
También hay más material informativo digno de ser leído.

Como metodología, para comprender el estado de situación de la niñez en la región de América Latina y el Caribe o de cualquier otro lugar de nuestra única casa, la Tierra, me parece provechoso exponerlo recurriendo a ejemplos con mi propia familia y vincularlos a algunos de los porcentajes presentados en la Tabla.

REFLEXIÓN SOBRE UNA CASA

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Se afirmó sobre la parcela
más sólida del terreno,
plantando allí sus pies
de piedra, acero y cemento.
Desde entonces se irguió despacio,
con ladrillos y argamasa
cabalmente tejidos,
hasta alcanzar la altura
que su función prescribe.
Se cubrió de tejas
contra el sol y la lluvia,
y amplió su propio espacio
con puertas y ventanas.
Puedes verla maciza,
inamovible,
fuerte.
Así debiera obrarse
en la hechura de un hombre:
trabajar sobre firme,
de abajo para arriba;
dejaríamos de ser
tolderías temblorosas.

Daniel Adrián Madeiro
Todos los derechos reservados
Copyright © Daniel Adrián Madeiro.

REFLECTION ON A HOUSE

There one affirmed on the most solid
parcel of the land,
planting its stone feet,
steel and cement.
Since then one straightened up slowly,
with bricks and it
exactly plasters weaves,
until reaching the height
that its function prescribes.
One covered with roofing tiles
against the sun and rain,
and extended its own space
with doors and windows.
You can see makes solid it,
unremovable,
strong.
Thus it had to be built
in the form of a man:
to work on firm,
of down for above;
we would stop being
trembling tents.

Daniel Adrián Madeiro
Translate by: Millaray Ruiz (a friend in the distance)

RECUERDOS SOBRE JORGE LUIS BORGES

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"Sólo una cosa no hay. Es el olvido".

Everness – J. L. Borges

En 1975, yo trabajaba de cadete en una fábrica de camisas en el barrio de Villa Crespo.
El año anterior había egresado del Colegio Nacional "Almafuerte", situado en la entonces pueblerina localidad de Alejandro Korn, en el sur de la Provincia de Buenos Aires.
Allí, a la profesora de castellano que tuve en el segundo ciclo la tratábamos, respetuosamente, llamándola ‘señora de Dubor’.
Un día comenzó a hablar sobre el escritor Jorge Luis Borges. Nos dijo que era una de las personas más ilustradas de Argentina y del mundo, que fue director de la Biblioteca Nacional, que había escrito y publicado varios libros de poemas, cuentos, ensayos y otros más en colaboración, y que era un genio al que su propio país no valoraba con justicia.
Por ese tiempo, yo escribía algunos poemas y me sentía orgulloso de mi facilidad para componerlos.
La voz apasionada de la ‘señora de Dubor’ llenando el aula con el talento de ese escritor inmenso llamado Borges, me enrostró sin saberlo toda mi pequeñez y la inmensidad de conocimientos que me faltaban, si aspiraba a ser como él.
Más tarde comprendí que muchos de los dones de los que los hombres gozan o carecen, son obra del destino. No lo digo en el sentido de un encadenamiento de sucesos predeterminados e insalvables en el que no creo. Me refiero a esa innegable influencia del entorno inmediato y del lejano, sobre lo que resultará nuestro futuro.
Él y yo, pertenecíamos a mundos distintos, como los de un príncipe y un mendigo, reflejando claramente vivencias disímiles, a veces abrumadoramente opuestas.

CÓMO VEO A DIOS

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...todos tendrán la libertad de profesar y mantener
sus opiniones en cuestiones de religión.

Thomas Jefferson

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento,
de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad
de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad
de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia.
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

Artículos 18 y 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos


Yo creo en DIOS.
Esa es una afirmación que solemos decir y escuchar con frecuencia.
Pero hay algo que nos diferencia a todos en cuanto a esa declaración.
Se trata de: la forma en que creemos en DIOS.
La mayoría de nosotros coincidiremos sobre que, independientemente de nuestras religiones, en definitiva, todos adoramos al mismo DIOS.
Sin embargo, curiosamente, estamos unidos por DIOS pero separados por la diversidad de credos.
Yo no profeso ningún dogma desde hace varios años.
Fui estudioso de muchas religiones y hablé con distintos miembros de cada comunidad para conocer con detenimiento su sentir.
Prácticamente, todos las ramas del cristianismo me son conocidas.
En particular me crié dentro de una familia católica. Sin embargo nunca fui estrictamente católico.
Por algún motivo sucedió, ya adulto, que necesité corroborar si la afirmación sobre el carácter mesiánico atribuido a Jesús estaba avalada por las profecías bíblicas.
Lo corriente es que las personas profesen la creencia de sus padres. Por lo tanto, esa investigación implicó aprender a desprenderme del hábito de tomar como cierto algo no investigado personalmente.
Conforme los resultados de mi análisis, Jesús no es el mesías.
Fruto de ello fue mi ensayo titulado "Así dice Yavé –Lo que la Biblia dice sobre el Mesías".
Quien lo lea se enterará sobre las razones que me llevaron a desestimar que Jesús sea el enviado profetizado en la Biblia y esperado por los judíos.
Siendo esto así, el cristianismo resultó ser para mí un dogma no apoyado por la fuente bíblica.
Más tarde, profundizando mi estudio, me encontré con que la propia Biblia es un texto escrito por hombres, fruto de la recopilación de varios documentos anteriores, con muy interesantes antecedentes sumerios y egipcios.
La mano del hombre se había posado en lugares que yo imaginaba exclusividad de DIOS.
Cualquier persona con corazón sincero y ganas de permitirse una investigación sin pasiones y sin miedo a la verdad puede encontrar material sobre este tema.
Para mi caso, hallarme frente a este nuevo panorama implicó que mi estructura de creencias se desmoronara.
Pero, atención: No estoy diciendo que a partir de ese momento ya no sabía en que creer. No.
Seguí creyendo en DIOS.
Siempre creí en DIOS.
DIOS nunca estuvo en juego.
Entonces, ¿Qué fue lo que sustenté, religiosamente hablando, de allí en más?
De eso se trata este breve trabajo.